5.7.16

Laguna El Porvenir

Cerca muy cerca de Córdoba se localiza El Porvenir, una comunidad pequeña antes de subir a la sierra del municipio, justo en ese lugar se localiza una laguna que hasta hace poco convirtieron el paseo en lanchas o trajineras como una atracción turística....

Don Jesús, conocido en el lugar como el "Jarocho" cuenta que lleva viviendo 30 años en ese lugar, pero que desde hace 14 el se ha encargado de mantener el lugar limpio, sembrando uno que otro arbolito, dándole mantenimiento a las orillas de la laguna e incluso en la parte del centro. Los fines de semana el se dedica a pasear a los visitantes en su lancha acompañado de sus dos compañeras perrunas que lo siguen nadando alrededor.....

Si quieren relajarse un domingo y disfrutar de la naturaleza es un lugar recomendable y agradable, pueden llevar alimentos y tener un excelente día de campo.





11.11.15

El Puente de La Estación.



Esta foto del puente de la estación es del año 76,  en la actualidad se encuentra bardeada la zona de las vías. Casualmente ese año 1976 salía la película mexicana "El esperado amor desesperado" en el que la historia se desarrollaba precisamente en el rumbo de la estación.

Quiero pensar que muchos cordobeses han visto esa película que remonta a las imágenes de aquellos años de esta ciudad.

El Jarochito... allá por los años 60's

Fundada en 1965 la empresa "Jarochito" en la ciudad de Córdoba.
Aquí presentes en un desfile por aquellos años.

7.11.14

Museo de Córdoba

El museo se localiza en lo que hoy se conoce como el Portal de la Gloria, edificio colonial donde fuera la casa del ilustre poeta Jorge Cuesta. Exhibe una réplica de Mictlantecuhtli, dios de los muertos; así como vestigios de un entierro, con fragmentos de huesos humanos, cerámica y textiles. Está dividido en seis salas, de las cuales cuatro son de arqueología, en las que se encuentran muestras de la cultura olmeca, maya, huasteca, teotihuacana y totonaca o remojadas. Cuenta con figurillas, vasijas y esculturas del periodo de remojadas inferior (1500 a.C.) hasta el periodo histórico de 1521 de nuestra era, en el que destacan yugos, palmas, hachas y candados. En la muestra se exhiben caritas sonrientes, tlazeótl, así como dioses narigudos, figurillas baby-face y una réplica del Señor de las Limas de la cultura olmeca, padre de las culturas mesoamericanas. También se encuentran mazos para fabricar papel amate, cinceles, puntas de flecha, raspadores y buriles; de carácter suntuario, hay anillos, orejeras, bezotes, fragmentos de madera con incrustaciones y huesos labrados. En la sala de historia se presenta de manera gráfica la batalla del 21 de mayo y la firma de los Tratados de Córdoba con Iturbide y don Juan O´Donojú en 1821, con lo que se da fin a la dependencia de México con España. La sexta sala es de exposiciones temporales.



Salas exhibición
Está dividido en seis salas, de las cuales cuatro son de arqueología, en las que se encuentran muestras de la cultura olmeca, maya, huasteca, teotihuacana y totonaca o remojadas; una sala de historia, donde se presenta de manera gráfica la batalla del 21 de mayo y la firma de los Tratados de Córdoba con Iturbide y don Juan O´Donojú en 1821 con lo que se da fin a la dependencia de México con España. La sexta sala es de exposiciones temporales.

El Museo cuenta con figurillas, vasijas y esculturas del periodo de remojadas inferior (1500 a.C.) hasta el periodo histórico de 1521 de nuestra era, en el que destacan yugos, palmas, hachas y candados. En la muestra se exhiben caritas sonrientes, tlazeótl, así como Dioses narigudos, figurillas baby-face y una réplica del Señor de las Limas de la cultura olmeca, padre de las culturas mesoaméricanas. También se enuentran mazos para fabricar papel amate, cinceles, puntas de flecha, raspadores y buriles; de carácter suntuario, hay anillos, orejeras, bezotes, fragmentos de madera con incrustaciones y huesos labrados.

6.11.13

Leyenda de la niña del Ángel

Hace muchísimo tiempo una familia de la ciudad de Orizaba lamentó la pérdida de una hija pequeña que era la alegría de su hogar. Ella llevaba por nombre Ana María Dolores Segura y había muerto en un incendio el 6 de julio de 1908 a la edad de 2 años. 

Sus padres al quererla tanto quisieron mantener vivo su recuerdo por lo que le mandaron a hacer una tumba preciosa pidiendo el mejor y más fino mármol para que en éste se pudiera esculpir la figura de la niña al tamaño exacto que tenía al morir. 

Así también la imagen de su carita, con detalles de sus facciones o gestos, sin dejar de tomar en cuenta su cabello. Todo esto para que cada vez que la visitarán no se encontraran tan sólo con un frío sepulcro sino con la imagen casi viva de su pequeña.

Asimismo y pensando en que no podrían estar allí todos los días, hicieron que juntó a aquella estatua de la niña se pusiera la de un ángel guardián, quien se encargaría de cuidarla todo el tiempo.

Cuentan los panteoneros que de noche los ojos de ese ángel guardián brillan alumbrando a la niña para que no tenga miedo. Y dicen que de día el ángel le proporciona sombra con sus alas, cuidando de que nunca le moleste el Sol. 

Otros aseguran que alguna vez al pasar de noche por esa tumba no se encuentra la estatua de la niña en su lugar, por lo que dicen que el ángel se quedo dormido y la niña aprovechó para levantarse a caminar para ir en busca de sus papás. 

1.4.12

Ex Hacienda San Francisco Toxpan




















Al parecer este edificio data del siglo XVII y fue un ingenio azucarero, desde el año pasado y después de 26 años fueron reabiertas las instalaciones para que los cordobeses visiten este edificio.

22.8.10

La Mulata de Córdoba


Cuentan que había en el lugar una hermosa mujer cuya procedencia nadie conocía. No se sabe el sitio exacto donde vivía, aunque los viejos relatos aseguran que tuvo su casa en la hacienda de la Trinidad Chica, que en aquellos años era propiedad de los Marqueses de Sierra Nevada; otras consejas nos dicen en una casona extremadamente vieja que abría sus puertas sobre el antiguo Callejón de Pichocalco, rumbo al arroyo Pedregos más tarde llamado Río de San Antonio, y su recuerdo hasta nosotros a través del tiempo envuelto en el misterio y la leyenda, sólo con el nombre de la Mulata de Córdoba...

Según cuentan era tan hermosa que todos los hidalgos del lugar estaban prendados de su nacimiento a las castas incluidas dentro de la clasificación que en los 300 años que duró la colonia fueron tratadas con desprecio, y señaladas como inferiores por la ignorancia y la intransigencia de la época...

Sin embargo se dice que la Mulata de Córdoba era orgullosa y altiva; por el color de su piel y su condición de raza, vivía ajena a todo trato social, extraña a las costumbres de la época y alejada de los círculos donde entre señoras de linaje su presencia hubiera sido considerada como un escándalo y una herejía....

Sóla y altiva, los recuerdos la evocan recorriedo a pie las polvorientas calles de la Villa camino al templo, o por senderos vereda buscando las cabañas de los esclavos a quienes auxiliaba y curaba, pues al parecer ella entendia el arte de la medicina....

A la luz de la luna, bajo el silencio de las estrellas, cruzaría la desierta Plaza Mayor escoltada por el mayodormo de alguna casa rica donde en secreto era esperada con impaciencia por la orgullosa dueña que deseaba consultar los horóscopos....

De esta forma y pasando los días la fama de la bella Mulata se fue extendiendo poco a poco en el poblado; bajo el largo y pesado chal donde oculta el rostro y la figura, no falto quien adivinará al pasar, los hermosos ojos grandes y llenos de misterio y la boca sensual y roja. Pero en vano fue requerida de amores, las puertas de su casa permanecieron siempre cerradas para los enamorados galanes y los caballeros mejor nacidos de la Villa se vieron rechazados teniendo que aceptar humillados su derrota. Estas raones que en otra dama de más condición hubiera sido vista como virtudes en ella, de oscuro origen y que además vivía rodeada de enigmas, dieron lugar a que se hicieran a su alrededor relatos y consejos...

En aquellos años de epidemia y calamidades cuentan que valiéndose únicamente de las muchas yerbas que conocía, empezó a realizar curaciones que parecían maravillosas, a conjurar tormentas y a predecir temblores y eclipses, y pronto la superstición se encargo de decir que la Mulata tenía pacto con el diablo....

Como vivía sola y se ignoraba el origen del oro que gastaba y la procedencia de los costosos vestidos que no obstante ser austero estaban hechos de finisímas sedas; y viendo que no admitía la protección de ninguno de aquellos opulentos hidalgos que la cortejaban, se dio por aceptado que la joven había otorgado sus favores al demonio quien a su vez la llenaba de poderes mágicos....

Se decía que por las noches en la casa donde vivía se escuchaban extraños lamentos viéndose salir llamas de las cerradas puertas, y cuando alguna persona siguiendo los pasos la espiaba por oscuros callejones y atajos, convertida en una horrible alimaña atacaba al curioso, perdiéndose después en las sombras de la noche sin dejar rastro. También se decía que había sido sorprendida al entrar a su vivienda volando sobre los tejados, con la negra cabellera flotando en el aire y envuelta en mágicos resplandores. Sabía fabricar filtro de amor tenía poder para curar o hacer el mal de ojo, y su belleza que aumentaba de día seguía siendo atribuida a sus malos tratos con el diablo, quien dio fe de habler hablado con ella en la capilla del Reino cuando la Mulata, que no se había ausentado de Córdoba, precisamente en esas fechas realizaba en el poblado algún extraño prodigio...

Todas estas cosas llegaron al tribunal de la inquisición, muy severo en aquellos años con los adivinos y ensalmistas quienes castigaban durante los famosos autos de te para escarmentar de embusteros y charlatanes, sin distinción de clases a personas, no se sabe si la Mulata fue sorprendida practicando magia, pero se dice que la llevaron al Puerto de Veracruz y se encarcelo en el Castillo de San Juan de Ulúa para ser juzgada por hechicera. En aquella fortaleza cuyo muro de 10 metros de espesor que se empezaron a construír en 1582 acusaban horror a los prisioneros, pasaban las horas tras los pesados barrotes de su celda custodiada por un antiguo carcelero...

Un día la hermosa joven quien a base de buenos tratos se había ganado la estimación de su guardián, le rogó amablemente que le consiguiera un pedazo de gis. Extrañado al principio por tan raro antojo, pero deseoso de servir a la prisionera, el hombre le llevo el gis. Dice la leyenda que ella dibujo entonces sobre las sombrías paredes una aligera nave, con las blancas velas desplegadas para mecerse sobre las olas. Después volviéndose al carcelero que preguntaba admirado que significaba aquel prodigio cuenta que la joven con una encantadora sonrisa, le contesto que en ese hermoso velero iba a cruzar el mar dando un gracioso salto subió diciéndo adiós al asombrado guardían que la vio esfumarse con la nave por una esquina en el oscuro calabozo...

Cuando el mágico relato que pasaba de boca en boca y llenando de asombro a los habitantes de la Villa Rica llega a oídos de don Pedro Nuño el anciano y noble señor visita San Juan de Ulúa con el deseo de interrogar al extraño carcelero, dándose cuenta que el infeliz hombre había perdido la razón. Abrazado a los barrotes de aquella vacía y cerrada celda repetía como estribillo el mismo maravilloso episodio, saludando con la mano a su bella prisionera a quien veía perderse a lo lejos, libre y hermosa sobre la blanca espuma del mar...

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